Aquí ando viviendo ahora. Ando, me siento, duermo, como, nado, (bailar bailo pero poco), me hablan, no oigo, sí escucho, cierro los ojos. Aún no he empezado a escribir. Primero hay que vivir para contarlo. No quería dejar este espacio vacío durante tanto tiempo así que voy a rellenar algo con la experiencia cotidiana. La que parece menos importante al acostarnos pero que, al fin y al cabo, configura lo que llamamos vida.
los cuentos de los lestrigones
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cuento
aerófago
llevo unos días raro. más allá de ser raro, parecer raro. vengo de tirar...
Hace 3 días
