La confianza es débil de horas, pálida que me envidia y cierra la puerta al reposo de los latidos
La confianza se quiebra desde el vientre, sembrando castigo para curiosas sin remedio, deshaciéndose, tan rápida, tan juez del que llora
Desconfío de la certeza que regalan los minutos
De las emociones en rebajas prometiendo sin cartera
Desconfío desde la sangre que me aconseja anciana
Que me exige de inmediato una matanza,
Un doliente genocidio de ilusiones
los de los pueblos
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esta mañana una vieja conocida me ha dicho, sin remedio y sin remilgos que
es que en los pueblos se bebe mucho.
el exdirector de Vanity Fair dice: " cua...
Hace 2 semanas

1 comentario:
jeje, tampoco es para tanto, te lo puedo asegurar. oye, por cierto, qué pasa con tu blog que no puedo entrar? besicos
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