me quedé sola cuidando un amor que era de los dos
le arropé en sus dudas, velé por su cuerpo tibio y firme
bajo las bombas y bajo la lluvia confitada,
fotografié sus hitos,
paseos y miradas,
ese lento crecer y el retroceso con furia,
las prisas y los llantos.
que lo cuidaba sola,
no lo supe nunca
por eso, ahora que titubea, huérfano,
que da vueltas perdido
buscando un origen que no pidió,
es a mi a quien regresa.
le doy la mano,
nos vamos juntos.
AVISO
-
Hay dos piropos tan ofensivos que no aguanto oírlos, ni que me los digan a
mí ni a los demás:
¿Qué guapa estás para la edad que tienes?
A mí todavía no m...
Hace 1 semana

No hay comentarios:
Publicar un comentario