Cuando tenía 14 años y lloraba por el primer amor perdido mi madre me dió un sabio consejo. "Tú tranquila hija", me dijo. "Hasta que no hayas repasado el alfabeto entero mejor no te conformes con ninguno". Ese día comencé el inventario de hombres. Ayer volví a llegar a la letra A y todavía no te he conocido.
taller 3 de marzo
algunas tardes...
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algunas tardes bebo agua, como queso y pepinillos agridulces. olvido
nombres.
me manda un anuncio o noticia: DAVID FEROCE: RESCATAR EL SONIDO (
instal...
Hace 1 semana

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