Soy la mujer del fuego en el corazón
y tierra en las piernas.
De mi cabeza salen llamas,
raíces de los pies al suelo.
Arraigué en tu muslo
pero no en tu pecho.
Allí soy simple humo,
sólo humo y ceniza-vértigo.
Llegué envuelta en calor
y ahora me voy despacio, sin prisa,
como la materia orgánica,
desde lo lento.
No te haré daño,
No me harás un favor
por amarme.
Eso ya lo hacen otros.
los de los pueblos
-
esta mañana una vieja conocida me ha dicho, sin remedio y sin remilgos que
es que en los pueblos se bebe mucho.
el exdirector de Vanity Fair dice: " cua...
Hace 1 semana
