29 agosto 2006

¿Dígame?

Toc toc... me da un miedo tonto abrir la puerta del pasado, mirar viejas fotos que me llaman dispuestas a ser feroces, a hacerme daño sin pensar siquiera en que ya están muertas... pero al fin y al cabo sigo hablando conmigo misma ya sea hace un año o desde el útero. La única reina malvada de mi reino déspota soy yo y no olvido que me corono de vez en cuando, recordando los momentos en que no era una sino muchas enfadadas a la vez. Menudo ruido de cascabeles con espinas. Poco a poco, reconciliarnos. A eso nos lleva la vida.
Hoy he vuelto a Madrid. Es el último regreso y me está dando algo así como "penita". El "toc-toc" me come por dentro y afuera escucho el familiar ruido del camión de la basura madrileño. Si es que ya son las 3 de la mañana, no sé qué coño haces aquí escribiendo, me inquiriría mi madre. Es curioso cómo se pegan al cuerpo los pequeños detalles. Cómo he regresado a Madrid y una de las cosas que me hacen sentir en casa es el ruido desgastado del camión de la basura... El último año. Toc-toc. Marcha atrás. Soy plenamente consciente de que dentro de poco esto sólo será una borrosa mancha salpicada de fotografías.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es cierto!
el camión de la basura...
"er mardito", y entrañable
Camión de la Basura!

...siempre
decorando el espacio sonoro
de mis películas mudas...!!

...siempre
dejando a mis mejores
escenas surrealistas
atónitas de ¡ tanta realidad !!
al
escuchar,
ya
de
lejos,
cual presagio,
ese maldito ronroneo...