En tu ombligo hay un agujero por el que puedo colarme.
Comenzaré a raer por dentro.
Toda tu madera en mis incisivos,
patitas pegajosas frotándose en el vientre.
Y ahí, succionar.
Poner mis huevos,
hacer el hogar que no tuve nunca
los cuentos de los lestrigones
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cuento
aerófago
llevo unos días raro. más allá de ser raro, parecer raro. vengo de tirar...
Hace 2 días

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