La confianza es débil de horas, pálida que me envidia y cierra la puerta al reposo de los latidos
La confianza se quiebra desde el vientre, sembrando castigo para curiosas sin remedio, deshaciéndose, tan rápida, tan juez del que llora
Desconfío de la certeza que regalan los minutos
De las emociones en rebajas prometiendo sin cartera
Desconfío desde la sangre que me aconseja anciana
Que me exige de inmediato una matanza,
Un doliente genocidio de ilusiones
VICEVERSA
-
Era la noche de un viernes cualquiera de los muchos que, por aquel
entonces, solía acudir a los generosos conciertos de la sala Edén. En el
escenario M...
Hace 4 semanas
1 comentario:
jeje, tampoco es para tanto, te lo puedo asegurar. oye, por cierto, qué pasa con tu blog que no puedo entrar? besicos
Publicar un comentario